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Reconocimientos

Es un honor

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Antologías con otros escritores

En breve a la venta

Muy contenta de ser seleccionada para participar en estas dos Antologías junto a mis compañeros a través de Diversidad Literaria. En breve estarán a la venta.

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Experiencias

4ta Feria Internacional del libro de escritores en San Pedro de Macorís

Muy contenta de formar parte, con más de 150 escritores de diferentes países, posteriormente saldrá una preciosa Antología que nos unirá con nuestras letras. Un enorme agradecimiento a Marisol Fuentealba Calvo por enseñar siempre el Don de la paciencia y su gran trabajo. Gracias también por el apoyo a mi Isla Bonita” La Palma” y a todos mis compañeros escritores en estos momentos.

Pueden seguir la feria y sus detalles en: //www.facebook.com/Coalici%C3%B3n-Literaria-De-San-Pedro-De-Macor%C3%ADs-125118391490414/

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Libros propios

En breve con la Editorial Diversidad Literaria

Este libro, rodeado de ficción romántica, nació a partir de la leyenda Palmera, de la Isla de la Palma, en las Islas Canarias. Según dicha leyenda, en tiempos prehispánicos, en la cumbre del maravilloso Roque de los Muchachos, en el punto de tránsito, de contemplación de las estrellas el cielo y conversaciones entre los transeúntes, surgió los encuentros de dos enamorados, un hombre de Tagaragre y una bella doncella del distrito de Aceró.
El Diablo levantó una pared para impedir sus encuentros. El hombre al intentar atravesarla para ver a su amada, fue desterrado al abismo entre bolas de fuego y movimientos de piedras.
Una hermosa leyenda, en la que en este libro se le ha dado una diferente versión entre lo romántico y la ficción, contando qué pudo ocurrir, qué pasó después. Quizás, como bien dice su autora, un final más justo o hermoso, algo que no debe quedar en el olvido.
Con la colaboración del dibujante Pedro Martín, permitiendo poner cara a los personajes e incluso el toque que hace que la leyenda cobre vida.

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Experiencias

Se escapó un pensamiento

De pie, con la mirada fija al cielo, al monte o a la misma luna. Penetra en mi ser, con su llegada que recorre todos los rincones de mi alma. Se deleita de la profunda quimera que sepulta.
Solitario vaivén, sinfonía de soledad,
cierro mis ojos, pareces diabólico, rompes mis tímpanos tras cada rugir.
La dulce brisa trae esperanza para desear el fin de tu eternidad.
Me enterraste en la más fría pesadilla.
El rostro de estrellas y nubes quedaron en tinieblas arcaicas como cadenas.
Abriste un mundo en el abismo eterno de la miseria, dejando latente la tristeza.
Desilusión, profundo dolor, deshumanización y la mayor solidaridad para desenterrarnos.
Mi mar de azul picazo se encierra tras de ti. Lágrimas congeladas y ensangrentadas nacen en mí.
El adiós del sol, una vista más allá del amor donde lo encontré. Nunca será lo mismo, será mejor porque nuestras raíces son únicas.
Nadie es el centro del universo por más que nos engañemos, yo rezo por la humanidad.
Mucha hipocresía, de la más grande que podemos ver día a día, como si así fuéramos a creer esa propia historia, cuando en realidad seguimos en este círculo de egoísmo eterno, y no es evitable serlo pues es la bajeza de la naturaleza humana. Por más que demos a los pobres, por más que regalemos ropa a los desamparados, siempre puede que sea porque pensamos en nosotros “se siente bien ayudar” es lo que solemos poner de excusa. La humanidad está en apoyarnos los unos a los otros” es nuestra mejor defensa argumental. Pero al final solo estamos nosotros. Nos sentimos bien ayudando, siendo parte de la comunidad, apoyando, protegiendo.
Es la solidaridad que he visto de mis hermanos canarios, ellos dejan su alma ayudando de corazón, es canariedad.
Otros piensan que van porque luego tendrán su recompensa, porque siempre la hay ¿verdad?
Más likes, la mejor foto, la primicia del noticiero o la cotilla que se siente de nuestra tierra (cuando le interesa) babandose, buscando desgracias que enseñar.
Irnos al cielo, buen karma, buena suerte, buen ejemplo, humanidad, y muchos nombres que le podemos dar; que al final solo tienen un significado para esa gente: día de paga, el premio del año, el reconocimiento a su “valor”, al oportunista del momento…
Y nosotros sabemos que todos esos buenos actos humanos nos llevarán al bien porque sabes lo que hay y aprendemos, pero nadie seguramente, se puso a pensar en qué pasa por la mente de aquellos que hacen los mismos actos sin saber que hay un premio más adelante, que lo hacen en silencio, en anonimato sin pensar, solo por bondad. La mente de los ignorantes va a un cielo, un premio, un reconocimiento o una admiración. La bondad ni precio tiene.
Estará siempre en el mejor lugar.
Solo hacen lo que les dicta la mente qué hacer, como un niño que rescata un animal moribundo y su madre lo regaña, porque a la madre lo que le importa es el bienestar de su hijo que acaba de recoger un animal que bien podría estar infectado y dañarle o lo costoso que le saldrá alimentarle, lo castiga, pero ella también ve la oportunidad y cuidará del animal, pues si este se recupera, ella podrá presumir lo bondadoso que fue su hijo y el gran ejemplo del bien que él creó, y él solo vio un animal y lo tomó por simple curiosidad, pero ¿Qué hay de grande en eso cuando la madre vio la oportunidad de algo más, algo que presumir?
¿Quién va a entender el dolor del niño al ser castigado para luego premiarlo con los halagos de la madre por su acto tan bello? Ni mencionar como, durante su niñez, la madre contará a todos sobre la azaña de su pequeño. Y el niño crecerá haciendo el bien; pero no porque es bueno, si no por lo mismo que aprendió, el reconocimiento que una vez recibió.
Hay animales perdidos, recogidos, adoptados y los que se quemaron vivos…
la canariedad no se olvidó de ellos. Simplemente por bondad sea de quién sea.
Pues la ayuda existe en todo lo vivo según decimos. Otra mentira más para creer, pues como el calor es la inexistencia del frio y viceversa, así es el bien y el mal, que al final ninguno existe. La ayuda puede llegar con doble intención.
Muchas cosas como estas siempre están en discusión. Si no es porque es “polémico” es porque “es cuestión de la perspectiva”
¿Y si el fin justifica los medios? ¿Y del egoísmo hablamos?
Atesorar lo que tenemos y que nos costó conseguir, siempre nos enseña a compartirlo, pero nunca piensas que sabes que el otro nunca sabrá valorarlo. Castigamos y damos premios por igual; por la misma razón que encarcelamos a este o perdonaremos a aquel todo sin tener el menor sentido, porque creemos que sí, lo hay, y es mejor no cuestionar.
¿Qué será de aquellos que no saben de estas decisiones y solo siguen lo que les hace sentir mejor? No deberíamos ser egoístas con el necesitado. ¿Verdad?
Mañana puedes ser tú el necesitado. Yo atesoro las recompensas de mi esfuerzo, los recuerdos acumulados son mi tesoro y eso me llevo, son tantas las veces que he empezado de cero que siempre mi maleta está preparada. Me quedo con mi gente y directamente paso de los que no merecen.
Son muchas las subhistorias que entran a mi alma, los que se olvidan de otros “antes me llamaba…Ahora no existo…”
” con lo que le ayudé….Ahora no me conoce” y muchas más.
Todo esto también son excusas para justificar las cosas; todos esperan que toquen el corazón y se acuerden de al menos “hola ánimo” ” fuerza” y con simples detalles se fortalecen más rápido ¿Para qué? Un palmero no sabe lo que es rendirse. Puede pasar de esas cosas y seguir aunque sea solo luchando aunque apenado por el palo recibido.
Aprende algo que jamás olvidará. Y pobre de aquellos ignorantes y egoístas que no saben lo que tienen y no disfrutan ni valoran.
Pobre de aquel que no sabe que, por aquel acto tan humano, se hubiera ganado un corazón sincero. Que le corroa el egoísmo su mala gente o envidia, es lo que repito a mis sobrevivientes. El valor y honor no se compra con dinero.
Pero como siempre, pensamos que la ignorancia es la felicidad, pero así también la despreciamos, pues nos hace menos que el de la silla de la izquierda o la derecha, quizá el de la otra cuadra o el que vive al otro lado de tu ciudad. Ellos son los que sufren por su deshumanización y aprenderán a conocer la verdad del sentido de la vida.
Les repito, en varias ocasiones, no hagas caso, piensa en este momento en ti y seguir, recuerdo frases como ” yo hasta felicité su cumpleaños y creerá que el Facebook me lo recordó…”
Las personas son lo que son. No todos son buenos ni todos malos.
Solo hay que sentirse bien con uno mismo.
¿Se han preguntado cuánto sufren las personas desamparadas?
¿Seaben lo que se siente por dolor y escases?
Es tener una pisca de empatía, nadie tiene culpa de nada, pero cada uno es dueño de sus actos.
Viviremos día tras día en las condiciones que sean y seguiremos adelante, pelearemos por vivir y abrazar por un segundo esa sensación de existir y por ellos somos felices a nuestro modo, aplatanados. A nuestra manera.
Agradecemos el apoyo, muchas muestras desde tantos lugares del mundo y un día brindamos para demostrar el gran agradecimiento.
Vemos una “ luz de esperanza en nuestros ojos” al hacerlo, todo pasará, pero no olvidamos. Les dejaremos regodearse en el placer de su supremacía.
Pero al final del día, nada de esto te va a importar, lo dejarás en lo más oscuro de tu recuerdo y seguirás adelante. Pero te cazará en tus sueños, en esos momentos nocturnos donde solo eres tú con tus pensamientos y la almohada. Ya sé, suena muy dramático. Pero bueno hay que hacer que las cosas suenen importantes para capturar la atención del lector.
Al igual que lo hacen los temas más controversiales del momento, pero aún toca ver estos casos en la vida real donde nadie pone el ojo porque ya le es normal pasar y seguir su vida idílica.
Algunas personas no recuerdan a la persona de esa tienda donde le dieron cambio de más, pero si al viejo de aquella tiendita que por su mala vista le dio menos.
Pero vamos aún más al fondo del ser, donde se encuentra la gente cercana a ti. Porque es muy simple hablar de los demás como el símbolo máximo del compartir y a la bondad, pero muy difícil de hablar lo simple que puede ser tu madre, o tu padre, tu amistad más cercana o tu pareja.
Seguramente vas a obedecer a tu madre, eres un niño educado después de todo y tu madre te premiaba por ello. Igual que un niño que también es premiado es castigado ¿No? Pero él no lo sabe, la lección está mal aprendida y aún así es un hijo modelo, pobre niño que no sabe lo que es recibir un premio por algo que ya debería hacer desde un principio. ¿O será que eso lo hacen las madres y padres para inculcar al niño a ser bueno? Quizá solo sea para que entienda el concepto de aquellos que hacen bien, bien recibirán de los demás. Me gusta pensar que sea cuál sea tu respuesta, basta con que lo cuentes a uno de esa ignorante condición para que reclame a su madre, ella le enseñó que todo ese tiempo fue premiado y entonces él le agradezca, o quizá se queje más por nunca saber que era premiado al hacer el mal o cuándo era castigado por hacer el bien. ¿Aquel que hace el bien por sus recompensas es tan bueno como el que no sabe de ellas y aun así hace bien?
Al final ambos vieron por el otro, con o sin premio. Solo los separa el hecho de que uno también fue bueno consigo mismo, es la diferencia.
A veces uno se pregunta, si es que el bien se premia y el mal se castiga. ¿Cómo es que ocurre que la gente mala es aplaudida de un lado y la buena castigada por el otro lado? Pero la respuesta es invisiblemente simple, el que gana tiene la razón.
Así que quién sabe, quizá Hitler hacia bien en sus adelantos científicos causados por su mandato (¿ignoramos el holocaustro?) ; o la URSS y su socialismo era lo correcto en su momento, o Atila el Huno que podemos decir que actuó acorde a su época, pero se usa como ejemplo de alguien vil; o al menos así suelto mis pensamientos. Puedes pensar que Lennon estaba mal en su canción de “Imagine” y es mejor tener un yugo que nos controle la vida. Pero Hitler perdió y Lennon murió, será recordado por el mensaje de su canción.
No olvido aquella vez que el gato de mi hermana necesitaba un cambio de su arena y no lo hice porque era responsabilidad de ella y no mía, hice mal. Pero queda, que gracias a eso, en ella se fomentó su responsabilidad para su futuro y eso es bueno. ¿Debo ser premiada por enseñarle a ser responsable, o castigada por no ayudar a un gatito?
Digo, es fácil ver que si otro hace tus tareas entonces puede ser siempre así, ¿Verdad? Pues no, cada uno debe ser responsable de su cargo, de su tarea.
Yo no esperaba sino el premio de la vida, ya lo tengo. Sé lo que vale la vida y quién vale. Pero… ¿Y el que lo ignora? Es castigado como todos o perdonado por su inocencia, dependiendo de qué respuesta te guste más ¿ Lo perdonas por su ignorancia y le das una pequeña advertencia de que eso no se hace, o lo castigas para que aprenda a comportarse como es debido?
Yo solo paso, soy una ignorante con un corazon pensante.
Pero creo que es hora de saltar a lo siguiente, la amistad. Se suele pensar que un amigo es con el que cuentas para cualquier cosa, aquel que siempre está para ti en las buenas y en las malas y alguien al que puedes confiarle muchos cosas de tu vida. Somos inocentes ante la imagen de la amistad y no es algo malo siempre y cuando podamos vivir con ello; vivir con el hecho de que estamos confiando nuestra vida a otras personas como si eso fuera a arreglarnos la vida o al menos guiarla por un mejor camino, al punto de que no eres nadie si no tienes al menos un amigo. Como si fuera vital para nuestra supervivencia tener a alguien así a nuestro lado, porque recuerden, todos vamos a ser alguien de bien que desea cambiar el mundo y velar por un futuro mejor, y tenemos tanta fe en nuestro hacer que se lo contamos a ese o esos grandes amigos; como si supiéramos que va a pensar igual que nosotros y nos apoyará como buen amigo. Olvidamos que todos vamos en el mismo barco de la búsqueda del bien y en el momento que crean, esos amigos son como las ratas, abandonan el barco o te traicionan.
¿Crees que es correcto traicionar la amistad?
Para mí, mis amigos son tesoros los falsos amigos son como la lava que ha sepultado mi tierra.
Quizá entiendas mis pensamientos o desees enfadarte conmigo para siempre y verme como un enemigo o a alguien a quien vencer; una piedra en el camino del bienhechor.
Soy de lava, soy de mar, soy de salitre y roca. No me importa.
No ignores que hay personas autosuficientes y tan poderosas como tú; nunca pienses saber todo de la vida y de lo que se debe hacer.
Pasen esta página de pensamientos escapados de mi alma errante.
Hay personas que están tan profundos en creer en lo buenos que son, los que empiezan a ver a los demás por debajo de ellos.
La vida es así, pero mañana puede tocarte a ti.
Hay un secreto más profundo, que nadie descubre hasta que es muy tarde. Yo lo sé, lo he visto y vivido:
Ese amigo que sufre y sufre ( un ejemplo mi hermanazo Richard Pérez ) que su vida la ve correr por el desagüe sin fin de la realidad, pero que, a pesar de todo vela por quienes lo rodean, el que por más rota que este su vida vela por el bien de la vida de los demás.
Deja de ver por él para ver por su semejante; que no sabe armar su rompecabezas, pero aconseja al del otro lado.
Conocí el amor en mi Isla Bonita, en lo más profundo de mi ser, un amor que me enseñó a soñar, a crecer y a madurar, cuando se activa no hay como pararlo, solo se oculta ante malos ojos y brota a la hora de la verdad :Canariedad.
Este es el ciclo de la vida de la ignorancia y el saber, donde por más que lo queramos entender nunca lo podremos hacer; que ambos son el mismo pues no existe la ausencia de uno sin el otro. Somos humanos os guste o no.
Incluso aunque sea ignorante o distraída o se me escapen sueños y metas, ni me callo ni me rindo porque me salen subtítulos.
Volveremos a resurgir, volveremos a construir nuestros hogares y haremos recuerdos nuevos, pero estaremos lejos del los hipócritas y cerca de la felicidad porque no dejamos que por más fuerte que sea nuestra caída, esta nos aleje de ella, no podemos si quiera tomarla a la fuerza, pues ella también avanza, somos nosotros quienes debemos avanzar a su lado, pero ella tampoco nos tomará de la mano en su camino pues muchas veces nos tenemos que perder, pues el saber y la ignorancia nos podrán confundir en el camino, es mejor seguir donde somos felices, no se busca la felicidad, llega y la sientes.
No olvidaremos a aquel que busca el odio, busca la tristeza y el dolor, pues cree que así se sufre menos; acostumbrándose al dolor, como si fuera el analgésico perfecto, pero como el bien y el mal, el saber y la ignorancia, no hay felicidad sin tristeza, y por más dolor que cree resistir, el dolor nunca se va a ir, pues es lo que necesita su idea de felicidad, acabará sufriendo menos, eso cree, la felicidad no se irá.
A los que buscan odiar a los que nos gusta hacer el bien, pues creemos que no necesitamos nada más para ser feliz, que os den.
No Ignoramos, hacemos que ignoramos y aprendemos, nos llenamos de un conocimiento inmenso que pesa menos que el gramo de la mostaza, pero vale algo incalculable.
Pobre del ignorante y su dolor fantasma pues hasta ese lo ignora también.
Al final queda, lo que yo creo, es la parte más grande de la ignorancia en el mundo, no la de uno ni tampoco la ajena, la ignorancia de la deshumanización.
No hacía falta tanta prensa ocupando hoteles, ni aclamar al turismo ocupando lugares… muchos padres y niños en coches… es que es el cacahuete más poderoso que tienen por materia gris los que mandan.
Así solía ser en la era de piedra, no los culpo no se madura y avanza, ni digo idiotas o imbéciles por no ponerse a su altura, somos racistas al decir que con los inmigrantes fue igual.
Unas gotas de orgullo, un dinero extra, quién sabe… Todo vale.
Recuerda que no debes derramar mucha sal en la sopa porque la acabarás estropeando…
Y no es difícil saber cómo aplicar la vergüenza aquí, pues va muy de la mano del orgullo. Yo la siento, sí, siento vergüenza ajena.
Por último, pero no menos importante, es la pena de esos seres, si no sabes qué es te lo dejo fácil, es la vergüenza cuando hacen turismo del dolor y desgracias de cientos de familias. El juego del hambre de quién hace llorar más al que ve las noticias.
Posiblemente ya te aburrí. Yo duermo en paz. Hay otros que no pueden, se recrean en sus medallas vacías, yo siento pena de ellos no de mi tierra. Ellos son ciegos guiados por ciegos.
Mi tierra son guerreros que luchan aunque les haya quedado solo una maleta a cuestas.

La parte deshumanizada, así muchas